domingo, 21 de febrero de 2010

Destino: Humahuaca

Llegamos a Humahuaca con un cielo que parecía que se venía el mundo abajo. Por recomendación hicimos pie en un camping que estaba bastante alejado de todo, pero que tenía un gran parque y fue el único que vimos en todo el viaje que tuviera pasto. Con apenas una llovizna recorrimos la ciudad que luego, a la noche, parecía estar deshabitada. Estuvimos de paso solamente, y a la mañana siguiente salimos rumbo a Iruya.

sábado, 20 de febrero de 2010

Destino: Tilcara

En Tilcara nos encontramos con Tato, un amigo que el año pasado decidió instalarse allá, viviendo de las artesanías. Después de recorrer las ruinas del Pucará, nos alcanzó la noche con su increíble manto estrellado. Al día siguiente, después de ir a conocer la Garganta del Diablo, nos despedimos de Tato y partimos hacia Humahuaca.

viernes, 19 de febrero de 2010

Destino: Purmamarca

Purmamarca tiene una magia especial, ya tal vez sea el lugar más bello de todos los que conocimos. Lo que te brinda a los ojos es realmente una postal viviente: pueblo chico con calles de tierra y casas de adobe, y como remate de fondo está el cerro de los siete colores. Es impactante ver la diversidad de tonalidades de esos montículos de tierra. La belleza y la paz del lugar te obligan a quedarte; da la sensación que no hace falta nada más en la vida. Pero luego de dos noches el viaje debió continuar hasta Tilcara.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Destino: Cafayate

Cafayate nos recibió con un espectáculo único de la naturaleza: un arco iris doble rodeando al sol. Estuvimos muchas horas caminando bajo su rayo incandescente, en busca de una cueva con pinturas rupestres y unas cascadas. Lamentablemente no logramos llegar a ninguno de esos lugares. El agotamiento y el ocaso nos jugaron en contra, pero no por ello el recorrido dejó de ser satisfactorio. Por las noches una temperatura mayor de la que esperaba me obligó a dormir fuera de la carpa, corriendo el riesgo de ser devorado por todo tipo de alimañas. Luego del segundo amanecer en esta ciudad, y previo paso por el Anfiteatro y la Garganta del Diablo, llegamos a Purmamarca.

martes, 16 de febrero de 2010

Destino: Salta

La ciudad de Salta fue nuestro primer destino. El verdor y la magnitud de los cerros que la rodean le dan una apariencia mágica y la diferencian de otras ciudades. Pero tal vez el mayor atractivo radique en la impecable iluminación que tienen los edificios por la noche. Da gusto quedarse en la plaza, simplemente mirando todo alrededor, y compartiendo la exquisita cerveza que lleva en nombre de la ciudad. Pasamos solo una noche ahí, y con el primer sol de la mañana partimos rumbo al Cafayate.